Capítulo 3.4.- Integridad en la vida pública

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Categoría:
capitulo informe

3.4.- Integridad en la vida pública

¿Está asegurada la integridad en el desempeño de la función pública?

Como se verá en distintas secciones de este capítulo, no es sencillo responder la pregunta con que comienza este capítulo, pues en el país hay aspectos tanto positivos como negativos en materia de corrupción e integridad en la vida pública. Ciertamente lo más destacable es que Chile es uno de los países que aparece mejor posicionado tanto en América Latina como en el mundo en lo que respecta a bajos niveles de corrupción. Así lo demuestran mediciones como el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional, o el banco de datos del Banco Mundial sobre gobernabilidad y corrupción. También lo indican así las encuestas de victimización de la corrupción hecha a ciudadanos, quienes declaran en muy baja proporción haber sido víctimas o testigos de un acto de corrupción. En el país se aprecian grados relativamente altos de integridad y un actuar probo en los cargos públicos, factores que se han reforzado con reformas legales e institucionales que han buscado fortalecer estas tendencias.

No obstante, se verá que otros estudios de opinión indican que existe un discurso instalado en la ciudadanía respecto a la falta de integridad y presencia de corrupción en autoridades y funcionarios. Tal inquietud se halla ligada a episodios de corrupción de alta connotación pública y muy relacionada con el descrédito generalizado de las instituciones públicas y los políticos en general. El capítulo muestra que existe una brecha entre las percepciones y los niveles de victimización, es decir, la percepción de la prevalencia de hechos de corrupción es muchísimo más alta que los niveles declarados respecto del conocimiento o participación en incidentes concretos por parte de funcionarios del Estado. Esto ha tenido como respuesta una agenda de reformas legales e institucionales que ha buscado fortalecer los mecanismos de control, elevar sanciones y fomentar la probidad y transparencia como antídotos para la corrupción, pero que no ha logrado aún el alcance suficiente para minimizar las amenazas de corrupción.

A pesar de los avances, sigue vigente el desafío de contar con un marco regulatorio acorde a los estándares internacionales establecidos en compromisos asumidos por el Estado de Chile, por ejemplo, en la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC) o la Convención Interamericana en Contra de la Corrupción (CICC). Entre las reformas pendientes se encuentran la regulación del fideicomiso ciego y de la enajenación de activos, así como el perfeccionamiento de la regulación de las declaraciones de patrimonio e intereses, y de financiamiento y gasto de campañas electorales.

 

Cap. 3.4.- Integridad en la vida pública